Preparación con Legumbres

Las Legumbres y sus beneficios

UNA BUENA FORMA DE INCENTIVAR LA INCLUSIÓN DE LAS LEGUMBRES EN LA DIETA HABITUAL ES CONOCERLAS, PARA ASÍ DISFRUTAR DE SUS VENTAJAS NUTRICIONALES Y SUS BENEFICIOS PARA LA SALUD

¿CUÁLES SON LAS LEGUMBRES?

Las legumbres son un tipo de leguminosas que se cosechan únicamente para obtener la semilla seca; díganse: los frijoles secos, lentejas, garbanzos, judías, por citar los más comunes en nuestra cocina.

Las legumbres no incluyen los cultivos que se cosechan verdes (por ejemplo, guisantes verdes, judías verdes), ya que estos se clasifican como hortalizas. También se excluyen los cultivos utilizados principalmente para la extracción de aceites (como, soja y maní)

CONSEJOS PARA SU CONSUMO CORRECTO

Las legumbres son fundamentales en una dieta equilibrada, en la que deberían tener presencia —al menos— tres veces por semana. Aunque en el pasado tuvieron un papel destacado en las mesas, especialmente en las más humildes, por ser un plato saciante y económico, en los últimos tiempos han caído un poco en el olvido. Por una parte, se les ha dado injustamente la fama de que engordan, y su presentación tradicional, que requiere de cierto tiempo de preparación, parece estar en conflicto con la vida agitada de la sociedad moderna.

Frijoles Colorados

Otra preocupación de algunas personas es que su consumo les produce flatulencia. De ahí que tengamos en cuenta algunas medidas sencillas para prevenir este cuadro tan inconveniente:

  • Podemos poner las legumbres en remojo durante un día para que empiecen el proceso de germinación y así sean todavía más nutritivas y digeribles.
  • Cuando nos dispongamos a cocerlas, en cuanto arranque el primer hervor, apagar el fuego. Desechar esa agua y ponerlas a cocer de nuevo.
  • Al líquido de la cocción se le puede añadir comino y/o hinojo, para evitar posibles flatulencias posteriores.
  • En el caso de las personas que ya tienen tendencia a las flatulencias, posiblemente debido a que no mastican correctamente los alimentos, les recomendamos consumirlas mejor en forma de puré o crema.
  • En muchas ocasiones, el problema de las flatulencias no se debe tanto a las legumbres, sino a una incorrecta combinación con otros alimentos, que ocasionan molestias digestivas; por ello, cuando elijamos comer legumbres, debemos acompañarlas exclusivamente de vegetales (verduras, ensalada o jugo de hortalizas) y de un poco de cereal integral (arroz, avena, etc.). Estas combinaciones harán más placentera la degustación del plato.

Su versatilidad en la cocina permite una amplia variedad de preparaciones y combinaciones con verduras, carnes, lácteos o cereales.

Preparación con Legumbres

PRINCIPALES BENEFICIOS

  • Son fuentes de hidratos de carbono, el nutriente básico en la alimentación humana y principal fuente de energía del organismo.
  • Aportan minerales como calcio, fósforo, magnesio, yodo y potasio, todos ellos fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema neuromuscular.
  • Eliminan el exceso de líquido de nuestro organismo y reducen el riesgo de sufrir enfermedades del corazón.
  • Tienen alto valor proteico y constituyen el alimento de origen vegetal con mayor contenido de proteínas, incluso la soja, tiene una proteína de calidad muy semejante a la carne.
  • Aportan cantidades significativas de cobre. Este mineral estimula la actividad de las enzimas en el organismo, fundamentales para procesos como la digestión, la pigmentación de la piel y la conectividad de los tejidos.
  • Alto contenido en fibra que resulta beneficioso para el funcionamiento intestinal, reducir el colesterol en sangre y favorecer el control del azúcar en sangre (glicemia).
  • Son fuente de hierro, especialmente las lentejas y garbanzos, un mineral esencial en la dieta de cualquier individuo, y sobre todo en los deportistas.
  • Producen sensación de saciedad, por lo que pueden ser de ayuda para adelgazar sin necesidad de pasar hambre. Su fibra exige masticación y retrasa la digestión, permitiendo que se controle el apetito por más tiempo.
  • Tienen altísimos niveles de hierro y de ácido fólico, por lo que son especialmente útiles para ser consumidos en caso de anemia y para la prevención de defectos congénitos en la mujer embarazada.
  • Tienen bajo índice glucémico, es decir, elevan la glucosa lentamente en el organismo. Puede ser, entonces, una buena alternativa para ingerir en preparaciones antes del entrenamiento.
  • Es un alimento económico y de gran valor nutricional, por lo que resultan ideales para una dieta sana y adecuada al bolsillo de cualquier consumidor.
  • Son fuente de vitaminas del complejo B, que colaboran con el adecuado funcionamiento del sistema nervioso central, y facilitan la obtención de energía de otras fuentes hidrocarbonadas.

No podían faltan algunas recetas recomendadas por nuestros chefs del DiVino. En breve las compartiremos con ustedes para que conozcan cómo hacer algunas de estas preparaciones y ensaladas con legumbres.


Maridaje vino y comida cubana

Sugerencias de maridajes entre vinos y la comida cubana

La mayoría de los vinos se producen para acompañar la comida, y existen muchos criterios sólidos para armonizarlos con éxito. No existe una imponderable elección (salvo excepciones), pero sí es cierto que, en cuanto a matrimonio, algunos resultan ser una mejor elección que otros.

En sentido general, en cualquier tipo de cocina el consejo más importante para elegir un vino es pensar en los ingredientes de la comida y su sabor. ¿Será ligera, con muchas proteínas, acompañada de una salsa con algún gusto especial?

Esto le permitirá tener una idea más clara acerca de qué tipo de vino le puede ir bien.

Espumosos:
Aperitivos, canapés, pescados y mariscos en general. Si son Vintage pueden acompañar toda la cena hasta el asado, siempre y cuando no sean muy exorbitantes los alimentos.

Blancos ligeros:
Crustáceos cocidos, pescados blancos poco condimentados (cocidos o la plancha).

Blancos con cuerpo:
Crustáceos a la parrilla, moluscos de concha (ostras, almejas), pescados de sabor pronunciado.

Blancos criados en madera:
Pescados y mariscos potentemente condimentados, carnes de pollo o ternera a la brasa, ahumados, pescados marinados.

Maridaje vino y comida cubana

Rosados:
Paellas y arroces secos de carne, pasta italiana, platos de verduras, carnes de cerdo y pollo.

Tintos jóvenes:
Asados, carnes gelatinosas, estofados de carne, pollo asado, asados de ternera, quesos de corta y media curación.

Tintos maduros:
Carnes rojas de vacuno asadas o a la parrilla, jutía, y determinadas especies de caza de pluma, como paloma torcaz o pato. Salsas complejas.

Blancos dulces:
Frutas, postres caseros, quesos azules.


maridaje con vino

El ABC del maridaje entre Vinos y Comida

El término maridaje es hoy uno de los más recurrentes en la gastronomía mundial. Para los inexpertos en el tema, nunca está de más un poco de conocimiento al respecto. De esta manera, cuando nos encontremos compartiendo nuestra comida con vino, haremos una mejor selección, consumiremos de manera más consciente y pondremos a prueba si lo aprendido se aplica o no; entonces el acto irá más allá de solo alimentarnos y pasaremos de seguro un rato más agradable que hasta puede convertirse luego en un intercambio de consideraciones como parte de la sobremesa.

Si bien los académicos han insistido en definirlo como la unión, analogía o conformidad con que algunas cosas se enlazan o corresponden entre sí, para los amantes del arte del buen comer significa mucho más.

Es la armonía entre vinos y platos, el ensamblaje perfecto de sabores y aromas, que hacen de cada comida una fiesta para los sentidos. Sin embargo, quienes se aventuren a casar vinos y gastronomía deberán tener en cuenta algunos preceptos para lograr un resultado feliz.

ÁCIDO, AMARGO, DULCE Y SALADO

Previo a cualquier maridaje, todos debemos tomar en cuenta que la percepción del sabor se expresa en cuatro formas fundamentales: ácido, amargo, dulce y salado.

La acidez de los vinos depende del tipo de uva con que se elaboren y por lo general, es característica de los blancos. Un vino ácido suele resaltar o enriquecer los sabores de las comidas. También resulta útil si se quiere aminorar la sensación de salado o disminuir la textura oleosa de preparaciones con crema o queso.

El sabor amargo, en cambio, está determinado principalmente por la carga tánica del vino tinto. Los vinos amargos se complementan bien con los sabores fuertes de la carne roja asada o los ahumados. También son buenos aliados de ingredientes naturalmente amargos como la Rúcula o las Espinacas.

maridaje con vino

Asimismo, todos los vinos, en mayor o menor medida, tienen algún grado de dulzor. El azúcar es un elemento inherente a la uva y su contenido final está determinado por el proceso de vinificación. Mientras menos azúcar residual tenga un vino, más seco se expresa en el paladar.

Los vinos dulces casi siempre moderan comidas con muchas especias, aunque también sirven para acompañar platos agridulces o postres. A modo de contraste, pueden servirse con ingredientes salados.

Aunque es casi imperceptible, el sabor salado también es un componente de algunos tipos de vinos, que se obtienen a partir de uvas cultivadas en algunos tipos de suelos. De los cuatro sabores, es el menos encontrado en los vinos, pero de aparecer debe tomarse en cuenta que este acentúa el sabor de los taninos y el alcohol.

MARIDAR CON CREATIVIDAD

Una de las normas esenciales del maridaje es que la intensidad gustativa del vino debe ir siempre en correspondencia con la del plato, de modo que ninguno eclipse o anule al otro. Teniendo esto en cuenta, puede establecerse de dos maneras distintas: por similitud o por contraste.

La similitud es la forma más común: cuando se busca continuar una intención en el plato, o sea, resaltar con el vino uno o varios sabores de la comida.

Por otra parte, el contraste en el maridaje se establece cuando al sabor de la comida se le adiciona uno nuevo a través del vino, pero de una forma armónica y agradable al paladar. Un plato de foie gras podemos acompañarlo con un vino dulce. Ese contraste entre amargo y dulce va a derivar en un tercer sabor, que resulta muy sabroso.

Estos análisis demuestran la importancia de reconocer los sabores básicos y su incidencia clave para el maridaje.

La norma clásica establece vinos blancos para pescados y carnes blancas, tintos para carnes rojas y generosos para postres y, aunque en la gastronomía no existen fórmulas fijas ni preconcebidas, esta regla ha sido corroborada durante siglos. Obviarla nos puede conducir a extremos totalmente opuestos a la experiencia placentera de complementar sabores y aromas.


Congelación adecuada de los alimentos

CONGELAR ALIMENTOS ES UNA POSIBILIDAD DE GRAN AYUDA EN EL DÍA A DÍA DE CUALQUIER HOGAR O COCINA PROFESIONAL. ES IMPRESCINDIBLE PARA QUIENES SUELEN PLANIFICAR SUS COMIDAS, Y MUY NECESARIA IGUALMENTE PARA LOS QUE NO PLANIFICAN NADA, YA QUE EVITA HACER LA COMPRA VARIAS VECES, PERMITE DEJAR PREPARADOS ALGUNOS PLATOS Y GUARDAR CANTIDADES EXTRAS.

Es necesario saber algunos detalles prácticos sobre la congelación de los alimentos ya que no todos tienen las mismas propiedades ni reaccionan igual al frío.

Queremos compartir varios consejos imprescindibles en este sentido:

  • Lo primero y más importante a tener en cuenta a la hora de congelar la comida es no perder nunca la cadena de frío. Qué significa esto, pues debemos evitar que el alimento que ya esté congelado pase el menor tiempo posible en descongelación si se va a volver a meter en el congelador. De esta manera se evita que se creen microorganismos negativos.
  • Almacenar los diferentes tipos de alimentos bolsas transparentes o recipientes que nos permitan identificarlos claramente.

NO TODOS LOS ALIMENTOS SE CONGELAN DE LA MISMA MANERA

  • La carne debe limpiarse adecuadamente, quitando huesos, grasa, etc. y hacer las porciones al gusto de cada uno. Lo más recomendable es que sean porciones equivalentes a una o dos raciones de comida diaria, según necesidades.
  • El pescado es imprescindible limpiarlo bien antes de congelarlo, descamado, sin tripas ni cabeza y siempre debe envolverse en papel de aluminio o de plástico.
  • Los huevos no pueden congelarse con cáscara, ya que estallarían. Es mejor abrirlos y ponerlos en un vasito o recipiente tapado o con un film transparente.
  • Las verduras en general no es conveniente congelarlas, pero si se hace se deben limpiar y escaldar bien para eliminar las bacterias.

carne-congelada

Existen algunos alimentos que no aceptan la congelación o pierden muchas de sus propiedades, como es el caso de los guisos, los fritos, los pasteles y algunas salsas a base de huevo. La leche y sus derivados, como el yogur o el queso, tampoco son alimentos muy indicados para congelar. Al igual que con las verduras, las frutas no se congelan bien en su estado natural. Por ello, una opción alternativa es pelarlas y cubrirlas de almíbar, para que conserven mejor su sabor y textura.

Otro consejo es evitar congelar y descongelar varias veces el mismo alimento. Esto puede provocar la pérdida de calidad del producto e incluso que se lleguen a producir intoxicaciones alimentarias.

Los recipientes más recomendados para envasar los alimentos son los de plástico, ya que estos te permitirán congelar y descongelar en el mismo envase, e incluso meterlos en el microondas.
Y para descongelar, nada mejor que hacerlo despacio, metiendo el alimento congelado en la nevera y que, durante varias horas, vaya adaptando su temperatura. Es recomendable ponerlo sobre un plato que recoja el agua que sobra. Otra opción un poco más rápida es introducir el alimento (bien envasado) en agua fría, que ayudará a derretir el hielo. Y, por supuesto, para aquellos que no hayan tenido oportunidad de planificar el menú, siempre está el socorrido microondas.